¿Cómo aprendemos en nuestro día a día?
De la mano de la incorporación de las tecnologías en las aulas, ha surgido en los últimos años un nuevo concepto en el ámbito educativo: los PLE (Personal Learning Environment) o Entornos Personales de Aprendizaje.
Pese a que pueda parecer un
término estrictamente académico, el concepto de PLE surge del interés de
diversos investigadores y educadores como Graham Attwell, Jordi Adell o Linda
Castañeda, por la comprensión del proceso de aprendizaje.
Adell y Castañeda (2010) conciben
un PLE como el conjunto de herramientas, fuentes de información, conexiones y
actividades que cada persona consulta para informarse, las relaciones que
establece con dicha información y entre esa información y otras que consulta;
así como las personas que le sirven de referencia, las conexiones entre dichas
personas y él mismo, y las relaciones entre dichas personas y otros que a la
larga pueden resultarle de interés.
Pero ¿realmente utilizamos los
PLE en nuestro día a día, aunque no los llamemos así? Para responder a esta pregunta, se presentan a
continuación los resultados de una breve encuesta diseñada con el objetivo de
analizar qué herramientas se utilizan para cada uno de los bloques del PLE (lectura,
reflexión y colaboración) y observar si las personas reconocen todas estas
herramientas como parte de su entorno personal de aprendizaje.
Si nos centramos en las fuentes
de lectura y el acceso a la información, los resultados muestran que la
herramienta más empleada son las búsquedas de Google, seguidas por vídeos de
Youtube o Tik Tok. Si bien las
tecnologías están cada vez en nuestro día a día, los recursos más empleados
para aprender siguen siendo los libros o apuntes.
Dado el creciente auge de la
Inteligencia Artificial, esta herramienta es de uso habitual en el proceso de
aprendizaje. No obstante, la mayoría de los participantes indica que contrasta
la información encontrada en IA con otras fuentes, reflejando así una actitud
crítica y un uso responsable de esta herramienta. Un aspecto relevante es que
la mayoría de los encuestados emplean únicamente Chat GPT, lo que supone un conocimiento
considerablemente limitado respecto a la diversidad de herramientas de inteligencia
artificial disponibles en la actualidad.
En relación con las herramientas
de reflexión y asimilación de contenidos, los resultados muestran una clara
tendencia a la metodología tradicional, como la elaboración de esquemas,
resúmenes y apuntes en papel. Destaca, además, la práctica generalizada de
guardar los enlaces relevantes para el aprendizaje y organizarlos en los
marcadores del navegador o en carpetas digitales, lo que manifiesta un proceso
de reflexión y organización del aprendizaje.
En lo relativo a la colaboración,
la mayor parte afirma compartir sus dudas con los compañeros y profesores,
generalmente a través de conversaciones orales. En menor proporción, se emplean
foros o redes sociales para compartir el aprendizaje.
Para finalizar, uno de los
aspectos más relativos de la encuesta es la autopercepción sobre su propio PLE.
Mayoritariamente, los encuestados indican no conocer el término PLE o no tener
clara su definición. Sin embargo, a pesar de la falta de conocimiento del
concepto, más del 50% afirma mantener todo este conjunto de herramientas
organizado, lo que corrobora la idea de la existencia de estos entornos de
aprendizaje y de su práctica diaria.
En definitiva, aunque en diversas ocasiones estos entornos personales de aprendizaje se desarrollan de forma inconsciente, estos resultados confirman que forman parte del proceso de aprendizaje tanto de estudiantes como de docentes.
Puedes consultar la encuesta en el siguiente enlace: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdo6o3dSY-J058UKcjjtq_oEiQd6uZ7rNLXfphR7mzZ8XuMlA/viewform?usp=dialog
Sobre la autora:
Soy Marta Leal, futura profesora de Matemáticas, interesada en la integración de las TIC en el ámbito educativo y en nuevas formas de entender el aprendizaje.


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